martes, 24 de febrero de 2009

Como cada sábado...



Estaba sentada en el sofá de su casa, como cada sábado después de comer. Suena el teléfono:

- Si?Dígame?

~ Mi niña, estamos pensando en tomar algo todos, como antes, te apuntas?

- Hoy?Ahora?No estoy preparada.

~ Y? Siempre estas guapa. Anda, ven, necesito verte.

- Por ti.

~ Por nosotros. En 10 minutos te paso a buscar.

- Perfecto.

~ Sonríe anda.

- Ya lo estoy haciendo.

~ Gracias.

- A ti.

~ Hasta ahora.

- Hasta siempre.

Se puso lo primero que pilló en su armario, cuatro trapos, un poco de rimel, dinero, tabaco, cámara, llaves y.. móvil. "No, móvil no." - Pensó en el último momento. Y bajó a correr escaleras abajo y allí estaba él. Se montó en su moto favorita y sin decir nada su amigo arrancó. Miró hacia atrás y la susurró:

- Va a ser una buena tarde, yo cuidaré de ti.

Ella se limitó a sonreir y a sentir el aire en su rostro. Era fresco, libre y verdaderamente renovador.

Amar después de amar. Si tú me quieres me dejarás marchar. Si tú me quieres me dejarás marchar. Algún día nos volveremos a encontrar y no me harás reproches.

http://www.youtube.com/watch?v=STG1ixn5EMk

.





- ¿Qué te pasa?


Ella se limitó a negar con la cabeza. Sabía que no podía hablar.

- Dímelo por favor...


~ Nada, no me pasa nada - mintió.


- Ana, estás a punto de llorar.


~ Mentira! - exclamó mientras dos lágrimas recorrieron su rostro. Él se las secó y le dio un beso en la mejilla mientras que la abrazaba fuerte.


- Por favor, no llores.


~ ...


- Ana joder! Dime algo!


~ Te quiero.


Y mientras se acercaba, ella pudo ver como los ojos verdes de su novio estaban llenos de lágrimas. Fue un beso con dolor, lleno de rabia, de impotencia y desasosiego. Cuando se separaron sus bocas los dos se miraron. Fueron a penas unos dos segundos y los dos susurraron a la vez:


- Te Adoro.